Bodegas Arzuaga, a vista de globo

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El otoño es una estación muy especial en Bodegas Arzuaga. Es el momento de la vendimia, de cosechar el trabajo que hacemos durante los doce meses para que las uvas lleguen perfectas, la época en la que todo se transforma. Porque si es verdad que el viñedo está precioso durante todo el año, los meses de septiembre, octubre y noviembre son muy especiales. Los atardeceres se viven con más intensidad y el ocre tiñe los campos, bruñidos por los rosas y morados del sol. Es algo casi mágico. Y lo es más si puedes vivirlo desde el aire. Porque ya sabéis que en Bodegas Arzuaga tenemos la oferta enoturística más completa de España y nuestros amigos de Vallaglobo no quisieron perder la oportunidad de ver Bodegas Arzuaga desde el aire.

¿Os imagináis observar los viñedos desde el cielo, con una suave brisa meciéndoos? Desde las alturas todo se ve diferentes. Más si las vides se han transformado en un hermoso campo que se mueve entre el tostado, el pardo y el bermejo. Un verdadero espectáculo que se disfruta a pie de viñedo, pero que se vive de manera diferente sobre un globo. El mundo se transforma y seguramente podrás descubrir nuevas perspectivas de la Ribera del Duero y de nuestra milla de oro, en cuyo corazón está nuestra bodega.

Y tenemos mucho que ofreceros en este mes de noviembre. Porque puede que desde el aire el viñedo sea precioso, pero también lo es con los pies en la tierra. Así que, si te animas a subirte a un globo, nosotros te invitamos a que luego des un paseo entre las vides, repletas de colores. Es un gran momento para hacerlo, ya que pronto las hojas desaparecerán y solo quedará la belleza desnuda de las cepas. Pero no queremos adelantarnos. Tras esa caminata, vuestros pasos se dirigirán hacia la bodega, donde podréis ver el proceso de elaboración del vino y todo el cuidado y cariño que en Bodegas Arzuaga ponemos en cada paso.

Y no podéis marcharos sin probar alguno de nuestros vinos. Con los primeros vientos fríos apetece sentarse en el Restaurante Tradicional para disfrutar de nuestro lechazo asado a la perfección y de nuestros vinos. Porque nuestro viaje de hoy en este blog ha empezado en las nubes y ha terminado bien pegado a la tierra, ahí donde nacen nuestras uvas. ¡Os esperamos!

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