#YoMeQuedoEnCasa: Amaya Arzuaga 2015

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Como sabéis en Bodegas Arzuaga estamos tratando de que, en la medida de lo posible, nuestras redes sociales sean una ventana que os permita entreteneros, hacer el confinamiento un poquito más llevadero y aprender sobre una pasión que compartimos: el vino.

Hoy os traemos en este post para compartir con vosotros algunos de los apuntes que el bodeguero de Bodegas Arzuaga, Javier Herrero, compartió sobre uno de los tintos más especiales de nuestra bodega: Amaya Arzuaga. Herrero, grabó en su casa una videocata en la que, previo a las fases visual, olfativa y gustativa, explicaba que “este es un vino con una producción muy pequeña en la bodega”, ya que solo elaboramos unas 3.000 botellas anualmente.

Pensando en su elaboración, cabe destacar, y así lo hace Herrero, que este vino tinto “está elaborado con vendimia entera”. ¿Qué significa este concepto? Metemos el racimo en el depósito de madera tal y como viene recogido del campo, con su raspón, lo que aporta matices vegetales muy interesantes. Las uvas utilizadas para este vino, 95% de tempranillo y 5% de blanca albillo, proceden de viñedos centenarios, con una producción muy limitada y su posterior elaboración también es bastante particular.

Y es que, tal y como explica Herrero, “para la fermentación alcohólica lo que vamos a hacer es pisarlo con los pies”. Además, se evita el medio mecánico para evitar que el raspón aporte verdores innecesarios, trabando “el bazuqueo y los remontados con cubos”.

Dentro de lo que es la cata en sí y comenzando por la fase visual, Herrero señala que es “un vino con mucho brillo, con una capa de color bastante alta, muy brillante, muy limpio, un color rojo picota”. Pasando a la fase olfativa, descubrimos en nariz que “es un vino con mucha fruta roja madura, característica de la Ribera del Duero y de la variedad tempranillo, muy especiado y muy floral”. Pero en este punto ya encontramos también “esos tonos vegetales, esos tonos que nos aporta el raspón dentro de la fermentación y que hacen diferente a este vino”. Además, también destaca, tras 22 meses en barrica con solo dos trasiegos, una “armonía perfecta del vino y de la fruta, con la madera, muy sutil y muy elegante”. Además, en boca Herrero resalta el volumen del Amaya Arzuaga 2015. Un vino “muy sutil, muy untuoso, muy aterciopelado en boca y muy elegante”.

Esperamos, una vez más, que nuestras videocatas os ayuden a pasar un rato agradable dentro de esta cuarentena y a aprender sobre nuestros vinos Arzuaga. Estos días… #QuédateEnCasa y #DescubreArzuaga.

 

Si quieres ver el vídeo, pincha aquí.

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