La vida vuelve a los viñedos de Bodegas Arzuaga

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En Bodegas Arzuaga vivimos entre viñedos. Las viñas rodean nuestro complejo enoturístico, situado en Quintanilla de Onésimo, en el corazón de la Ribera del Duero. No solo la bodega se encuentra entre viñedos de tempranillo, nuestra filosofía de amor y cuidado por la planta se puede comprobar también en el Hotel & SPA Arzuaga. Desde todas las habitaciones y salones se pueden ver las viñas de Arzuaga, así como desde el interior del SPA.

Por eso, para nosotros no es nuevo contemplar de cerca del ciclo de la vid. Aunque, si hemos de ser sinceros, pese a llevar años disfrutando de él, no deja de sorprendernos la magia que nos ofrece cada año. Y lo cierto es que en este 2020, cuando el mundo entero ha parado, es cuando más nos ilusiona y llena de emoción ver como la vida sigue en nuestras viñas.

Llega la primavera y con ella dejamos atrás las temperaturas invernales que nos han acompañado en la provincia de Valladolid. Empezamos a tener temperaturas más amables que hacen que la planta “se desperece”, la savia abandone las raíces y vuelva a recorrer la vid y, por tanto, retorne la vida a los viñedos.

Y la verdad es que, una vez más, somos afortunados de poder disfrutar de la maravillosa estampa que nos deja este renacer. Las hojas verdes empiezan a aparecer en los sarmientos anteriormente desnudos y, lo que es aún más emocionante, comenzamos a ver los pequeños racimos que crecerán y madurarán dando lugar a las uvas con las que elaboraremos nuestros vinos.

Cada etapa fenológica de la vid tiene su belleza, como podéis descubrir cuando venís a disfrutar de nuestras visitas enoturísticas, pero lo cierto es que esta de la brotación es especialmente bella. Solo tenéis que ver la imagen que acompaña este post, bonito, ¿verdad?

Ahora es nuestro turno, nos corresponde llevar a cabo la poda en verde cuando concluya la brotación. En este proceso limpiaremos manualmente la parte de la vegetación que no interesa que permanezca y que podría perjudicar la calidad y la maduración de la uva. Así, dejaremos solo dos yemas cuyos brotes darán los racimos buscados.

Esperamos poder retomar muy pronto las visitas enoturísticas a nuestra bodega para que vosotros también podáis disfrutar en directo de la magia de nuestros viñedos. ¡No olvidéis seguirnos en redes sociales para no perderos la fecha de regreso!

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