Pago Mota: un nuevo vino, alegre y divertido

En Bodegas Arzuaga sabemos que la tradición y la innovación son dos conceptos que deben ir de la mano. Por ello, continuamos concediendo una gran importancia y elaborando con la misma dedicación nuestros vinos clásicos, pero también, innovando y creando nuevas referencias con las que ofreceros propuestas distintas y de calidad. Así, hoy queremos hablaros del último vino que hemos sacado al mercado desde Bodegas Arzuaga: Pago Mota. Un vino que recibe su nombre de un pequeño pajarillo que vive en las zarzas. Es un pájaro único, que no es fácil de ver, que hay que descubrir, como este vino.

Pago Mota es un monovarietal de chardonnay fermentado en barrica y que ha envejecido en acero inoxidable. Igual que Pago Florentino, este vino procede de los viñedos que tenemos en Ciudad Real y, tal y como explica Ignacio Arzuaga, director general de Bodegas Arzuaga, Pago Mota es un vino “fresco, dinámico y alegre”.

Si nos centramos en las diferentes fases de la cata, a nivel visual encontramos un vino “amarillo, un poco verdoso, lo que denota su juventud”. Al acercar la copa a la nariz, encontraremos, tal y como explica Ignacio Arzuaga, “una buena intensidad aromática, fresca, con aromas cítricos muy interesantes”. Al probarlo vemos que no es pesado, sino que su frescura lo convierte en un vino “que invita a beber”. Tal y como explica Arzuaga, este vino, perteneciente a la IGP Vino de la Tierra de Castilla, “es un vino distinto a los habituales que se hacen en la zona de Mancha, que nos puede trasladar a zonas más centroeuropeas”. “En boca, es untuoso, agradable”, explica, con “una buena acidez que se fija en la lengua, pero que está bien ensamblada con la estructura del vino”.

Una acidez que influirá en la definición de las propuestas gastronómicas que más se adecuan a este vino. En este sentido, los maridajes que propone Ignacio Arzuaga se centran en el pescado, pero con diferentes elaboraciones. Así, señala tanto “pescaditos a la andaluza” como “comida japonesa, con esos pescados crudos o semicrudos con una salsa de soja dulce”. Pero también, pensando en recetas más tradicionales, Pago Mota acompaña perfectamente a “pescados a la sal o a la parrilla”. Eso sí, Ignacio Arzuaga señala que “también es apto para consumir de chateo, por copas o de aperitivo, puesto que nos va a refrescar la boca en estos días de calor”.

“Este vino puede ser una sorpresa. Hemos querido hacer un vino dinámico, para todos los días, puesto que su precio también es económico”. “Un vino desenfadado, más fácil de beber y fresco” que Ignacio Arzuaga define con tres palabras: “versátil, alegre y divertido”.

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