En Arzuaga nos acercamos a una vendimia de muy buena calidad

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En Bodegas Arzuaga tenemos la fortuna de vivir muy de cerca el ciclo de la vid, los diferentes procesos que van transformando el viñedo hasta llegar a su fin, tras el que todo vuelve a empezar. Y actualmente nos encontramos justo en esos días previos a esta culminación, que, en términos de vitivinicultura, se entiende como la vendimia. Los racimos que cuelgan de nuestras cepas ya están prácticamente en su punto perfecto de maduración, ese momento en el que los cosecharemos y pasaremos a bodega para que, tras pasar por la mesa de selección, la magia empiece allí, dando paso a nuestros vinos Ribera del Duero.

En este sentido, el último proceso que hemos llevado a cabo en las viñas de Bodegas Arzuaga es, tal y como explica Jorge Sánchez, responsable de viticultura, la “regulación del potencial productivo, dejando únicamente la carga adecuada en la cepa”. Es decir, hemos eliminado racimos de los viñedos para dejar unos 12 racimos por cepa, con el objetivo de no sobrecargar la planta y de que el fruto tenga una maduración correcta y la máxima calidad. Así, cada cepa tras la regulación se queda con, aproximadamente, dos kilos y medio de uva.

Una vez completado ese proceso de regulación, solo queda esperar. Esperar con paciencia y sin intervenir a que las uvas completen su proceso de maduración y podamos comenzar con su cosecha. Una vendimia que llegará antes o después teniendo en cuenta también las condiciones meteorológicas que nos acompañen en la zona de la Ribera del Duero en la que nos encontramos. “Con temperaturas más bajas y lluvia, la vendimia se puede retrasar unos días y con temperaturas altas, es posible que se adelante”, explica Jorge Sánchez.

Eso sí, por el momento podemos asegurar que las perspectivas para esta vendimia 2020 son muy positivas, tanto en cantidad como en calidad. Las lluvias nos han acompañado cuando ha sido necesario, por lo que la planta cuenta con las reservas de agua suficientes como para completar una buena maduración enológica. Además, la planta presenta una sanidad excelente, sin ningún tipo de enfermedad que pueda hacer que la cosecha se vea afectada. En definitiva, la vendimia augura una cosecha de “muy buena calidad”, explica Jorge Sánchez.

¡El ciclo está a punto de terminar! Pronto comenzará de nuevo y veremos a la planta evolucionar siguiendo su curso.

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