Primavera: los viñedos de Bodegas Arzuaga vuelven a la vida

This post is also available in: English (Inglés)

Un año más, la primavera ha vuelto a llegar al corazón de la Ribera del Duero, a nuestra bodega situada en el vallisoletano municipio de Quintanilla de Onésimo. Desde aquí llevamos más de dos décadas dándole el mejor de los cuidados a nuestros viñedos para que llegue, con la vendimia, hasta vuestras copas en forma del vino de la máxima calidad, incluso ahora en estos tiempos tan complicados. Y es que para nosotros no es nada nuevo presenciar atentamente el ciclo de la vid.

No obstante, no podemos negar que, a pesar de nuestra dilatada experiencia, lo cierto es que seguimos emocionándonos al máximo con cada paso en el proceso de la uva, sobre todo en pleno 2021, cuando todos necesitamos tanto emocionarnos con los pequeños detalles que marcan la diferencia en nuestro día a día.

Con la llegada de la primavera dejamos atrás las invernales temperaturas que nos han acompañado en la provincia de Valladolid, más especialmente este año con el paso por nuestro país de la borrasca Filomena, que llegó a cubrir de nieve nuestros viñedos. A pesar de todo, las temperaturas amables siempre llegan para hacer que la planta “se desperece” y la savia pase de las raíces a recorrer cada centímetro de la vid con el objetivo de volver a dotar de vida a nuestros viñedos.

Las hojas de color verde comienzan a abrirse paso en los sarmientos que hace unos meses estaban desnudos. Y lo que es aún más emocionante, se empiezan a ver los brotes de lo que en unos meses serán racimos que crecerán y madurarán dando lugar a las uvas con las que elaboraremos cada uno de los vinos de Bodegas Arzuaga.

Y es que para cualquier amante del vino cada etapa fenológica de la vid tiene su especial belleza, como si atestiguan los múltiples visitantes que disfrutan de nuestra experiencia enoturística. Aunque lo cierto es que esta de la brotación es especialmente bella. Y no porque lo digamos nosotros, sino porque nos deja estampas que se quedan a vivir en nuestras retinas para siempre.

Ahora, cuando concluya la etapa de la brotación nos toca otro especial proceso como es el de la poda en verde. El cual consiste en limpiar manualmente la parte de la vegetación que no interesa que permanezca en la planta, ya que podría ser perjudicial para la misma. Así que solo dejaremos dos yemas cuyos brotes darán los racimos que buscamos.

Si queréis ir siguiendo cada paso de nuestros viñedos solo tenéis que acercaros hasta nuestra bodega en Quintanilla de Onésimo o, también, tenéis la oportunidad de seguirnos en cada una de nuestras redes sociales, donde publicaremos post como este.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: