Os damos la bienvenida de nuevo a las catas con Nacho Arzuaga, una serie de vídeos y publicaciones en las que el CEO de Bodegas Arzuaga nos invita a un recorrido junto a los vinos de la bodega. ¡No te pierdas el de hoy!
“Amaya Arzuaga 2021, el vino de presentación más moderna de la bodega, pero por otra parte también es la variación más tradicional. El nombre también tiene un significado. Se llama Amaia Arzuaga porque nos remitimos a una colección y todos los años va a tener un vestido que va a ir relacionado un poco con el clima de la vendimia”.
Con estas palabras comienza Nacho Arzuaga su paseo por una de las referencias más personales de la bodega.
Elaborado con uvas tempranillo de cepas prefiloxérico y con un 10% de albillo mayor, se fermenta todo con el raspón. Tras un seguimiento minucioso durante los 20 días anteriores a la fecha de recolección para encontrar el momento en el que la uva haya alcanzado el óptimo grado de madurez llega la vendimia, que sucede a mano. Se lleva a la bodega en cajas de no más de 15 kilos, donde los racimos se seleccionan para encubarlos con su propio raspón. Luego llega el ligero pisado diario antes del inicio de la fermentación alcohólica.
Tras el comienzo de la fermentación, además del pisado de racimos, se realizan los bazuqueos necesarios. 21 días después de la entrada de uva se descuba y el vino se introduce en 28 barricas nuevas de roble francés de diferentes bosques para lograr la complejidad aromática que le caracteriza.
“Así nace un vino donde se busca la sutilidad, la elegancia y la delicadeza. Este vino nos va a transportar a otras zonas de vinos más frescos, más dinámicos y, sobre todo, es un vino muy largo en la boca, es una seda como representa la etiqueta de la botella”, nos explica Nacho Arzuaga.
Y es que Amaya Arzuaga 2021 es un vino con una personalidad muy marcada, con todo el carácter de la Ribera del Duero y ese alma característicos de Arzuaga.
Este vino tiene una gran complejidad aromática. En un primer momento se fusionan los aromas de heno y hierba recién cortado, procedentes de la fermentación de la vendimia entera, junto con aromas de tofe procedentes de la estancia en barrica. Según va pasando el tiempo, nos encontramos con ligeros tostados y caramelizados que se van ensamblando con la fruta.
Y es que el Amaya Arzuaga 2021 es un vino untuoso, aterciopelado y sabroso. Con un paso elegante y una gran persistencia. En retronasal volvemos a recordar la gran complejidad aromática que percibíamos en la fase olfativa.
“¡Brindo con vosotros con este vino para las grandes ocasiones!”.