El suelo y la altitud, claves en los viñedos de Bodegas Arzuaga en Ribera del Duero

This post is also available in: English (Inglés)

En Bodegas Arzuaga estamos convencidos de que son muchos los factores que influyen en el logro de la excelencia en un vino. Y lo cierto es que, teniendo en cuenta los procesos en bodega son esenciales, también lo son el terruño y el viñedo, ya que solo con las mejores características podemos lograr el mejor fruto.

Cuando nos referimos a los suelos de nuestros viñedos en la Ribera del Duero, encontramos diferentes tipologías. Arenas, arenas arcillosas, arcillas… Pero, sobre todo, la característica principal es el suelo blanco, calizo en el que entran las raíces de nuestras cepas. Esto, tal y como señala Javier Bañales, hará que nuestros vinos tengan más finura, mucha más sutileza y sean más elegantes. Parte del estilo que queremos potenciar desde hace casi treinta años en Bodegas Arzuaga.

“En la Ribera del Duero estamos en la meseta septentrional española. Una zona con una altura comprendida entre los 750 y 911 metros que disfruta del clima mediterráneo con la influencia continental”, destaca el director comercial y brand ambassador de Bodegas Arzuaga. Esto influye directamente en el ciclo de madurez de los viñedos, que será más largo a mayor altura, dando lugar a vinos sean más equilibrados y mucho más longevos.

Partimos de una orografía y geografía privilegiadas para el cultivo de la vid. Y es que en la zona de Ribera del Duero en Bodegas Arzuaga tenemos viñedos tanto próximos al curso del río como en las laderas, donde ya empiezan a aparecer grandes cepas. Además de ser pioneros en cultivar más arriba aún, en los páramos, donde a finales de la década de los 80 plantamos viñas en el páramo sur, donde está nuestra finca principal La Planta.

Como os indicábamos, diferentes tipologías de suelos son los que constituyen la base de nuestra finca. Tenemos prácticamente todos los suelos que se pueden encontrar en la Ribera del Duero: desde zonas arenosas, como el primer viñedo de la Maquinilla, pasando por suelos arcillosos hasta los cantos rodados. En la denominación de origen ribereña los suelos de Valladolid, por lo general, son más calizos, más de piedra blanca, mientras que en Burgos, los suelos son más concentrados, un poco más potentes. En Arzuaga tenemos viñedos en ambas provincias, lo que nos permite seleccionar las partidas que dedicaremos a cada vino en función de los objetivos que queramos conseguir.

En definitiva, en Bodegas Arzuaga nos gusta aprovechar todas las oportunidades que nos brindan tanto el terreno como su altura para otorgar a nuestros vinos una personalidad única, siguiendo el estilo por el que llevamos décadas apostando.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: